Hay un día en el que la sensación de haber dejado de ser hijo se instala con fuerza, sin saber muy bien de dónde viene ni en qué momento empezó, pero con la claridad suficiente como para hacernos creer que hemos cambiado de lugar: que ya no pedimos, que ya no dependemos, que ya no miramos hacia arriba buscando respuestas, sino que somos nosotros quienes sostenemos, decidimos y respondemos.
Pero esa sensación no es definitiva, ni siquiera verdadera. Desaparece cuando uno se acerca a una madre, porque una madre es, ante todo, un lugar: el lugar donde sigue jugando nuestra niñez y donde la adolescencia descansa sin tener que justificarse.
Es el lugar donde no hace falta sostener el papel que uno lleva fuera. Donde se puede estar sin demasiada explicación, incluso cuando las cosas no están del todo bien. Donde uno vuelve, casi sin darse cuenta, a no saber del todo, a preguntar sin sentirse torpe, a quedarse un poco más de lo necesario.
Decía Oscar Wilde que los hijos aman, luego juzgan y, a veces, perdonan; pero con el tiempo uno descubre que lo verdaderamente importante no es perdonar, sino comprender… y, sobre todo, agradecer.
Agradecer que muchas de sus certezas fueron improvisadas, que sus decisiones nacieron más del amor que de la seguridad, que tantas veces nos sostuvieron sin tener todas las respuestas, pero sin dejar de estar.
No hay un día en que dejamos de ser hijos, sino momentos en los que lo olvidamos, hasta que la presencia de una madre nos devuelve a ese lugar que no se pierde, que no se supera, que no se deja atrás.
Hoy, que celebramos a las madres, quizá lo más verdadero sea reconocerlo así: que ser madre es sostener un espacio al que siempre se puede volver, y que ser hijo, lejos de ser una etapa, es un privilegio que nunca se pierde.


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Querida Bertha, el tiempo pasa, nos emancipamos, sí, pero las raíces permanecen. Una madre es el sustento de las raíces. Podemos volar alto pero hay un cordón umbilical de amor que nos une a la madre y esto es para siempre.
ResponderEliminarEsa Fiesta de las Madres que habéis montado es un regalo magnífico, un homenaje.
Abrazos.
Muchísimas gracias Francesc, siempre hay un motivo para recordarlas.
EliminarAbrazos
Que escrito tan bonito y tan cierto mi
ResponderEliminarBesos estimada Conxita
EliminarQue escrito tan inteligente y tan cierto mi querida BERTHA!!
ResponderEliminarPués si, lo importante por ambas partes es comprender y agradecer, así se logran los entendimientos; a veces no es fácil, pero con buena voluntad se logra atenuar cualquier distanciamiento y luego vuelve a reinar el bienestar.
Unos dibujos tan creativos como siempre, cada cual con su personalidad y su inspiración.
UN AGRADABLE DÍA DE LA MADRE QUERIDA... TE RECUERDO Y TE APRECIO MUCHÍSIMO!!! ^:^
Es que ,cuando ya nos ha tocado ese rol, te vas dando cuenta que cada etapa se remite.
EliminarUn fuerte abrazo 🤗
...repite
EliminarEl agradecimiento es lo que siento que brota como hijo y también como madre... es amor-agradecimiento... bueno, la verdad es que lo has explicado estupendamente.... Y ya me veo como el último dibujo :D porque han estado todos comiendo hoy, pero yo feliz... me hace más ilusión que celebrar los cumpleaños que ya a estas alturas se me van haciendo pesados... Muy feliz día, querida Bertha, un fuerte abrazo!
ResponderEliminarCoincidimos querida Milena jajajaj
EliminarUn fuerte abrazo
Cada uno con su personalidad.
ResponderEliminarSaludos
Como debe de ser,ni los gemelos son iguales.
EliminarUn abrazo Miquel
Unos hermosos trabajos para homenajear a las buenas madres que dan todo sin pedir nada a cambio. Es el único amor incondicional. Me han gustado mucho incluido el último jajajaja. Un abrazo, Bertha.
ResponderEliminarAmor incondicional , aunque a veces nos pasamos...umm.
EliminarUn abrazo Joselu
Querida Bertha. De nuevo aquí.
ResponderEliminarCuántas caricias sugieren tantos regalos.
Dan ganas de abrazos y muchos recuerdos.
Anna: que alegría después de tanto tiempo.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo
Hace cuarenta años en el colegio teníamos la costumbre de hacer algún dibujo o manualidad a nuestra madre para festejar el día. Ahora solo lo hacen los más pequeñines, los de Educación Infantil, y yo lo echo de menos con mi hijo, que ya tiene 9 años. Pero un beso es el mejor regalo que me puede dar ese día y todos.
ResponderEliminarSaludos
Hola Carmen:
ResponderEliminarLa pretecnologia fue una asignatura en los años 70 y 80 en España ( durante la EGB).
Pero estas habilidades técnicas básicas, son necesarias en talleres.
Ahora con la tecnología moderna, se centra en programación ( como Scratch y diagrama de flujo).
Ya lo puedes decir ya,el mejor regalo es esos besos y que se sienta protegido.
Un abrazo
¡Hola, Bertha! Excelente reflexión acerca de lo que representa la madre en nuestra vida. Pusieron en riesgo su existencia para hacer posible la nuestra; nada más que por ello, solo nos cabe decir gracias por el regalo de la vida. Siempre existirán diferencias entre generaciones; dicho esto, hay algo incuestionable: una madre siempre actúa con el único objetivo de ofrecer lo mejor a sus hijos.
ResponderEliminarHe visto los trabajos dedicados a las mamis; me parecen ideales.
Feliz miércoles. Bstes.
Hola preciosa:
ResponderEliminarTienes mucha razón: cada generación tne sus retos ,simplemente los problemas evolucionan como señales .Ahí estamos las mamás ( dar mucho a cambio de nada).
Un abrazo feliz miércoles, Emma
Un texto muy hermoso para acompañar a esos trabajos tan bellos y dignos de ser enmarcados y colgados en una pared.
ResponderEliminarTe remeras mucho, Bertha y sabes siempre lo que haces porque tus manos saben crear belleza
Un abrazo
Muchísimas gracias Dr: estas mujeres tan imprescindibles y nosotros tener ese privilegio de ser hijos...
ResponderEliminarUn fuerte abrazo
Tu texto conmovedor y profundo me ha hecho evocar a mi madre a la que perdí cuando era un adolescente.
ResponderEliminarAbrazos
Las madres deberían de ser eternas, pero aunque estén ausentes su legado emocional perdura eternamente.
ResponderEliminarUn abrazo,Luis Antonio