¡Buenos días!
Hoy va de ángeles... porque el taller está lleno de ellos, parecen personas, pero en realidad, son ángeles de la guarda, preocupados por el medioambiente, el prójimo...Aquí nos cuidamos unos a los otros...es cierto que pocas veces se cumple aquello de "ha pasado un ángel" pues raros son los momentos de silencio: cuando no estamos contando anécdotas, estamos cantando o recitando poemas...
Gabriela, nuestra alumna más veterana, cuando Bea propuso reciclar revistas y hacer ángeles con la estructura resultante, se lanzó a recitar un poema de Gabriela Mistral. Nos quedamos boquiabiertos, Gabriela dice que se lo sabe porque la poetisa se llama como ella y que hizo el esfuerzo de aprendérselo para utilizarlo en cualquier conversación en la que "le cuadre"-dice mientras se monda de risa- En esta ocasión venía de maravilla y le prometí que lo pondría en el blog...
DOS ÁNGELES
No tengo sólo un Ángel
con ala estremecida:
me mecen como al mar
mecen las dos orillas
el Ángel que da el gozo
y el que da la agonía,
el de alas tremolantes
y el de las alas fijas.
Yo sé, cuando amanece,
cuál va a regirme el día,
si el de color de llama
o el color de ceniza,
y me les doy como alga
a la ola, contrita.
Sólo una vez volaron
con las alas unidas:
el día del amor,
el de la Epifanía.
¡Se juntaron en una
sus alas enemigas
y anudaron el nudo
de la muerte y la vida!
Gabriela Mistral
Ninguno de nosotros lo conocíamos en el taller, conocíamos; sin embargo, la expresión "ha pasado un ángel" que me empeñé en explicarle a Julien, nuestro "erasmus" natural de Normandía. Habla de maravilla español con un dulce acento francés, las jotas y las erres son su batalla. Tratábamos de explicarle lo que significaba la expresión con un despliegue de sinónimos y ejemplos, hasta que nos dijo, "mais oui, en France on dit 'un ange passa"...




































